Mittwoch, 19. September 2012

Coches de verano


Con la llegada del verano, conviene revisar los elementos del vehículo que puedan verse afectados por los cambios climatológicos y el distinto uso que se hace del coche, de manera especial en los trayectos largos de nuestras vacaciones.
Los neumáticos son unas de las piezas de mayor importancia en la seguridad del vehículo que más están expuestas a las variaciones de temperatura del ambiente y la calzada.
En zonas geográficas con climas moderados como España, se utilizan las gomas especiales de verano durante los meses más cálidos.
Estas ruedas están fabricadas con un caucho más duro, que persigue una mayor adherencia y control para adaptarse a temperaturas más altas. Conocer sus características y usos específicos, el momento en el que deben cambiarse o cómo revisarlas, resultará de gran utilidad en términos de seguridad y eficiencia y, por tanto, en lo relativo al consumo y al ahorro.
Los neumáticos de verano se utilizan de manera principal en países con climas cálidos, pero siempre que las temperaturas no bajen de los 7º grados, que es cuando su rendimiento se degrada de manera notable.
Estas gomas, fabricadas con un caucho más duro, están optimizadas para condiciones no extremas, pues lo que buscan es una mayor adherencia y control, y adaptarse a temperaturas más altas.
La legislación española establece que la profundidad mínima del dibujo, o testigo de desgaste, debe ser de 1,6 milímetros.
Ya saben, todo tiene tu momento y todo sirve para algo. Si hacemos el correcto uso de los objetos apropiados para nuestro coche, disfrutaremos de vacaciones y de momentos futuros para poder recordar el pasado. 

Mittwoch, 18. Juli 2012

Mi suegro el inconforme


Cada vez que llega algún cumpleaños de alguien de la familia, reniego por dos cosas. El tener que soportar esas fiestas con enormes cantidades de gente y soportar la histeria de mi mujer, un mes antes, por no saber que regalar al homenajeado.
Cuando recién teníamos poco tiempo de casados, las fiestas familiares no pasaban de pequeñas reuniones de encuentros y de entrega de regalos.
Lo que con el tiempo tuvo que disminuir, misteriosamente aumentó vertiginosamente.
Cada año se fueron sumando familiares allegados de ramas de familias, que ya casi parecían fiestas populares.
En la familia hay dos personajes sumamente especiales con esto de  los regalos y con todo en general.
Uno es la tía Conchi que con los años se pone más quisquillosa y mi suegro que al ser el “patriarca” de la familia, todos hacen méritos para que el regalo sea el bendecido.
A mí, me la pelan los dos, porque son familiares de mi mujer, pero la que me hace la vida imposible es ella.
Así que ya ven a todos tomando notas todo el año para ver que necesitan los dos.
Yo ya había hablado hace pocos días y me contaba que estaba con unos rosales que tanto él como la abuela estaban cuidando y que maleza y los plantíos… vamos, que estaba pidiéndome algo especial: unas tijeras de podar.
Me puse a buscar unas tijeras que le sirvieran a él, a la abuela y a toda la familia.
Mi mujer estaba cada día que se acercaba el cumpleaños más insoportable que nunca. Sumado a que no me veía mover un solo dedo. Pero, yo ya sabía que regalar y la quería hacer sufrir.
Ella quería regalarle un vino. ¿Un vino, mujer? Vivimos en La Rioja, tiene mil vinos de denominación de origen.  ¿Un libro? Pero si él es más de campo.
Hasta que le conté cual era mi regalo secreto. Emocionada me preguntó qué cuál era.
Le dije “prepárate que todo el año seremos los bendecidos por el regalo”.
Y le dije, son unas tijeras de podar. Me miró con una cara de asco y me preguntó resignada, si esa era mi gran sorpresa. Siéntate, que te vas a caer. No son cualquier tijeras, son unas tijeras eléctricas que hasta tu abuela no se va a cansar de cortar los rosales, la maleza y todo lo de la casa (la dirección está aquí).
Quedó flipada. Las compramos a buen precio y nos aparecimos en el cumpleaños de mi suegro con una confianza de ser los bendecidos por sus favores todo el año. Llego la hora de los regalos y ahí estábamos triunfantes.
Nada como estar bendecidos por un año por el patriarca. 

Mittwoch, 29. Februar 2012

pero no. tenía que ser él.

Me llaman por teléfono. Lo primero que pienso "seguro es el técnico que venía a instalar el antivirus". Pero no. Es él. Y me llega. Me llega me llega me llega, porque yo sé por qué me llama.

Bien dicen que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, ¿pero es necesario que lo demuestre de esa manera? Si uno comete un error, tiene que aprender a vivir con sus errores, no puede pretender salir de los líos haciéndose el loco, como si nunca hubiera pasado nada.

Le digo eso y me responde "yo no pretendo nada" y es que, claro, ni él mismo se da cuenta de lo que pretende. ¿Cómo puede estar alguien tan fuera de sí mismo? Yo no lo entiendo. Tal vez si yo estuviera así, lo entendería. Tal vez si viniera un Dalai Lama a decirme que yo no estoy en contacto conmigo mismo... pero no lo ha hecho y en este caso... bueno, ya me estoy enredando. Mejor parar aquí.

Dienstag, 31. Januar 2012

escribir

A veces me siento casi obligada a escribir. Así como a veces me siento casi obligada a leer. Leer lo que sea, lo que tenga a la mano, el libro más cercano, el artículo que me encuentre a mi paso, a veces hasta la información nutricional de lo que esté comiendo en ese momento. Y con escribir me pasa lo mismo. No quiero decir con esto que considere que cualquier idea que salga de mi cabeza es demasiado buena como para no transmitírsela al mundo. Para nada. Y reconozco que a lo mejor expresar cada una de las palabras que aparezcan en mi mente puede ser un craso error. Pero hey, esa soy yo. Y así como hoy puedo contar del neumático desinflado de mi coche, mañana hablaré de youtube, de mercateo y de lo último que me compré en h&m o en su defecto de la última noticia política que haya escuchado. Lo que sea. Literalmente. Lo que sea.